
Mantenimiento preventivo de una vivienda nueva: qué revisar el primer año
27 de julio de 2026
Qué cubre la garantía de un año en la construcción de una vivienda
27 de julio de 2026Detectar un defecto en tu casa nueva molesta; no saber cómo reclamarlo, desespera. La mayoría de propietarios empieza con llamadas y mensajes de WhatsApp, recibe buenas palabras durante meses y acaba sin reparación y con el plazo corriendo en contra. Reclamar a la constructora los defectos de una vivienda tiene un método probado: documentar, comunicar por escrito, escalar por orden y no dejar prescribir los plazos. Seguido con disciplina, resuelve la gran mayoría de los casos sin pisar un juzgado. Aquí lo tienes completo, paso a paso.
Antes de reclamar: identifica el defecto y a quién corresponde
No todas las reclamaciones van dirigidas igual. La LOE (Ley de Ordenación de la Edificación) clasifica los defectos en tres niveles con plazos y responsables distintos: acabados (1 año, responde el constructor), habitabilidad (3 años, responden todos los agentes de la obra) y estructura (10 años, con seguro decenal detrás). Tienes el sistema completo en nuestro artículo sobre garantías legales al construir una vivienda en España; aquí va el mapa rápido de a quién dirigirte:
| Tipo de defecto | A quién reclamar primero | Refuerzo si no responde |
|---|---|---|
| Acabados (pintura, puertas, remates) | Constructora (o promotor si le compraste) | Burofax y reclamación de consumo |
| Habitabilidad (humedades, aislamiento, instalaciones) | Promotor y constructora | Técnicos de la obra y sus seguros de responsabilidad civil |
| Estructural (grietas, cimentación) | Aseguradora del seguro decenal | Vía judicial contra los agentes responsables |
Si le compraste la vivienda a un promotor, él es siempre tu interlocutor válido: responde frente a ti en todo caso y ya repercutirá internamente a su constructora. No aceptes el clásico «eso es cosa de la empresa que ejecutó la obra» como excusa para no atenderte.
La reclamación extrajudicial, paso a paso
1. Documenta como si fueras a juicio (aunque no quieras ir)
Fotos con fecha de cada defecto, vídeos si el problema «se mueve» o «suena», y un registro de su evolución si empeora. Reúne también tu expediente: contrato, acta de recepción, lista de repasos si la hubo, memoria de calidades y cualquier comunicación previa. Una reclamación bien documentada se toma en serio desde el primer correo; una reclamación vaga invita a dar largas.
2. Primera comunicación escrita: clara, concreta, con plazo
Empieza por un correo electrónico formal. Estructura que funciona: identificación de la vivienda y fecha de recepción; lista numerada de defectos con ubicación exacta; referencia a la garantía aplicable; solicitud de reparación con un plazo concreto (15-30 días es razonable); y las fotos adjuntas. Pide confirmación de lectura. Con empresas serias, aquí termina la historia: agendan visita y reparan.
3. El burofax: cuando las buenas palabras no reparan
Si pasan las semanas sin avances, envía burofax con certificación de texto y acuse de recibo. Es el equivalente legal a «que conste»: acredita qué dijiste, cuándo y que lo recibieron. Debe incluir lo mismo que el correo, más una advertencia final: que de no atenderse la reparación en el plazo indicado, ejercitarás las acciones legales que correspondan y reclamarás además los gastos generados. Su coste orientativo ronda entre 20 y 40 euros. El burofax interrumpe la prescripción, así que además de presionar, te compra tiempo.
4. El informe pericial: tu mejor argumento
Para defectos relevantes (humedades extendidas, problemas de aislamiento, sospecha estructural), encarga un informe a un arquitecto técnico o arquitecto independiente. Determinará la causa, el alcance y el coste de reparación. Cuesta orientativamente entre 300 y 2.000 euros según la complejidad, es recuperable si la reclamación prospera, y cambia por completo el tono de la negociación: ya no discutes opiniones, presentas un dictamen técnico.
Regla de oro de toda reclamación: nada importante por teléfono. Cada llamada que no se convierte en un correo o un burofax es una conversación que, a efectos legales, nunca existió.
Si no responden: consumo, arbitraje y vía judicial

Agotada la vía amistosa, tienes tres caminos según el caso:
- Hoja de reclamaciones y consumo: si contrataste como particular, puedes presentar reclamación ante la oficina de consumo de tu comunidad autónoma. Es gratuita y a veces desbloquea la mediación, aunque sus resoluciones no obligan a reparar.
- Arbitraje o mediación: si el contrato prevé una cláusula de sometimiento, puede ser más rápido que un juicio. Revísalo con un abogado antes de activarla.
- Demanda judicial: con tu informe pericial y el rastro documental (correos, burofax), tu abogado reclamará la reparación o su coste, más daños si los hubo. Los pleitos de defectos constructivos suelen resolverse en función de la prueba pericial: por eso todo el método anterior importa tanto.
¿Y si la constructora ha cerrado? No es el final: los daños estructurales se reclaman a la aseguradora del seguro decenal, que responde aunque la empresa no exista, y los demás defectos pueden dirigirse contra el resto de agentes de la edificación (promotor, técnicos) y sus seguros de responsabilidad civil profesional. Tienes el detalle en nuestro artículo sobre la garantía decenal en construcción.
Los plazos que no debes dejar pasar
En las reclamaciones de obra corren siempre dos relojes. El primero es el de la garantía: el defecto debe manifestarse dentro de su plazo (1, 3 o 10 años desde el acta de recepción). El segundo es el de la prescripción: desde que el daño se manifiesta, dispones de 2 años para reclamar. Un burofax bien enviado interrumpe ese segundo plazo y lo reinicia, lo que te da margen para negociar sin perder derechos.
El error más común es el contrario a lo que parece: no es reclamar tarde defectos viejos, sino esperar «a ver si va a más» con defectos recientes. Una humedad que dejas pasar dos inviernos sin reclamar por escrito puede acabar fuera de plazo aunque siga ahí, visible y creciendo. Detectar, documentar y comunicar deben ir seguidos, no espaciados por meses.
Preguntas frecuentes sobre reclamar defectos a la constructora
¿Necesito abogado para reclamar a la constructora?
Para la fase extrajudicial (correos, burofax, negociación), no: puedes hacerla tú mismo con el método de este artículo. Para la vía judicial, sí es necesario en la práctica totalidad de los casos, junto con procurador según la cuantía. Muchos despachos ofrecen una primera valoración del caso con el informe pericial en la mano.
¿Puedo reparar por mi cuenta y pasarle la factura a la constructora?
Solo como último recurso y con precaución: antes debes haberle requerido formalmente la reparación (burofax) y haber documentado el defecto, idealmente con informe técnico previo a reparar. Si reparas sin dejar rastro del estado anterior, destruyes tu propia prueba. En urgencias reales (una fuga activa), repara lo imprescindible, pero fotografía y guarda todo.
¿Reclamar me sale gratis si tengo razón?
La vía amistosa apenas cuesta (burofax y, en su caso, perito). En la judicial, si ganas con condena en costas, recuperarás buena parte de los gastos, pero no siempre hay condena en costas y los tiempos judiciales son largos. Por eso compensa agotar bien la vía extrajudicial: es más rápida, más barata y resuelve la mayoría de los casos.
Reclamar defectos no es buscar pelea: es ejercer un derecho que la ley te da precisamente porque construir bien es una obligación, no un favor. Las empresas que trabajan con rigor lo saben y atienden los defectos como parte natural del servicio. Esa es, de hecho, una buena vara de medir antes de firmar con nadie: pregunta cómo gestionan la postventa y pide que te lo den por escrito. En Spaciox es de las preguntas que más nos gusta responder.



