
Garantía decenal en construcción: qué cubre, quién responde y cómo reclamarla
27 de julio de 2026
La entrega de llaves: qué debes revisar antes de aceptar tu vivienda recién construida
27 de julio de 2026La obra ha terminado, la casa ya parece tuya… y entonces empiezas a fijarte: una puerta que roza, una junta mal rematada, un enchufe suelto. Es normal, pasa en casi todas las obras. La diferencia entre que esos fallos se arreglen en semanas o se eternicen durante meses tiene nombre: la lista de repasos de obra de tu vivienda. Bien hecha, es un documento con fuerza real que obliga a la empresa a corregir cada defecto en un plazo concreto. Mal hecha (o directamente inexistente), se convierte en una colección de promesas verbales que nadie recuerda. Te enseñamos a elaborarla como lo haría un técnico y a exigir su cumplimiento sin perder los nervios.
Qué es la lista de repasos y por qué tiene tanto peso
La lista de repasos (también llamada acta de repasos, lista de remates o anexo de reservas) es el documento donde se recogen, uno por uno, los defectos detectados al finalizar la obra, junto con el plazo acordado para subsanarlos. Se elabora normalmente en el momento de la recepción de la obra o en la visita previa a la entrega, y la firman ambas partes: tú y la empresa constructora o promotora.
Su fuerza viene de ahí precisamente: es un reconocimiento firmado por la empresa de que esos defectos existen y de que se compromete a corregirlos. Ante cualquier discusión posterior, ese papel vale más que cien conversaciones telefónicas. Además, conecta directamente con las garantías legales de la LOE (Ley de Ordenación de la Edificación): los defectos de acabado están cubiertos durante el primer año desde la recepción, y la lista de repasos es la prueba perfecta de que aparecieron dentro de plazo.
Conviene distinguirla del acta de recepción: el acta declara la obra terminada y aceptada (y pone en marcha los plazos de garantía), mientras que la lista de repasos es su anexo con los flecos pendientes. Puedes firmar la recepción «con reservas» incorporando la lista, algo que explicamos en detalle en nuestro artículo sobre la entrega de llaves de una vivienda recién construida.
Cómo elaborar tu lista de repasos paso a paso
Cuándo hacerla: el momento importa
El momento ideal es la visita de comprobación previa a la firma, o el mismo día de la recepción. Hazla con luz natural, sin prisas y, si puedes, acompañado de otra persona: cuatro ojos ven el doble. Si la empresa te ofrece revisar «en otro momento con más calma» después de firmar, rechaza la propuesta con amabilidad: lo que no quede escrito antes de la firma pierde buena parte de su fuerza.
¿Ya has firmado y detectas defectos nuevos las primeras semanas de uso? No está todo perdido: los defectos de acabado siguen cubiertos por la garantía de un año. Elabora igualmente tu lista, envíala por escrito y pide confirmación de recepción. Cuanto antes lo hagas, más difícil será que te digan que el daño lo causaste tú.
Cómo documentar cada defecto para que no haya discusión
Un buen repaso documentado tiene cuatro elementos: ubicación exacta, descripción concreta, prueba gráfica y fecha. Compara estos dos ejemplos:
- Mal: «Hay problemas con las puertas».
- Bien: «Dormitorio principal: la puerta roza el pavimento en su tercio final al cerrar, dejando marca visible. Foto 12, tomada el 4/07/2026».
La segunda versión no admite interpretaciones: cualquiera puede ir al dormitorio, cerrar la puerta y comprobar el defecto. Aplica ese nivel de detalle a toda la lista. Con el móvil tienes todo lo necesario: fotos con fecha automática, vídeos para defectos que «se oyen» o «se mueven» (una cisterna que pierde, una ventana que silba con viento) y las notas para ir apuntando sobre la marcha.
Fotografía cada defecto el mismo día de la revisión, aunque parezca insignificante. La fecha de los archivos es una prueba silenciosa que trabaja para ti: demuestra que el defecto existía antes de que entraras a vivir.
El formato: una tabla vale más que mil notas sueltas
Organiza la lista en formato tabla, numerando cada defecto. Este es un modelo que puedes copiar tal cual:
| Nº | Ubicación | Descripción del defecto | Prueba | Plazo de subsanación | Estado |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | Dormitorio principal | Puerta roza el pavimento al cerrar | Foto 12 | 30 días | Pendiente |
| 2 | Cocina | Baldosa agrietada junto a la ventana | Fotos 15-16 | 30 días | Pendiente |
| 3 | Salón | Dos enchufes de la pared norte sin corriente | Vídeo 3 | 15 días | Pendiente |
Al final del documento, añade la fecha, el plazo general de subsanación acordado y espacio para las firmas de ambas partes. Haz dos copias firmadas: una para ti, otra para la empresa. Y cuando un defecto se corrija, actualiza la columna de estado con la fecha de reparación, idealmente con una nueva foto que lo acredite.
Cómo exigir la corrección: del recordatorio amable al burofax
Primer paso: seguimiento por escrito
Con la lista firmada, la empresa tiene un plazo para actuar. Lo habitual en el sector se mueve entre 15 y 60 días según la entidad de los remates. Si el plazo se acerca a su fin sin noticias, envía un recordatorio por correo electrónico citando el documento: «Según el acta de repasos firmada el [fecha], quedan pendientes los puntos 1, 2 y 3, cuyo plazo vence el [fecha]». Cordial, concreto y por escrito. Muchas veces basta con esto: las empresas serias gestionan los repasos como parte normal del trabajo, no como un favor.
Segundo paso: el burofax
Si el plazo vence y los defectos siguen ahí, sube un escalón: burofax con certificación de texto y acuse de recibo. Es la forma de comunicación con plena validez legal, porque deja constancia de qué enviaste, cuándo y de que la empresa lo recibió. En el burofax, identifica la obra y el acta de repasos, enumera los defectos pendientes, fija un último plazo razonable (por ejemplo, 15 días) y advierte de que, en caso contrario, reclamarás por las vías legales oportunas. Puedes enviarlo desde cualquier oficina de Correos o por internet; su coste orientativo ronda entre 20 y 40 euros.
Tercer paso: si aun así no responden
Llegados aquí, tienes varias vías según la entidad del problema: una reclamación de consumo (si contrataste como particular), encargar la reparación a otra empresa y reclamar su coste, o la vía judicial con un informe pericial que valore los defectos. Para repasos menores, la reclamación de cantidad suele ser sencilla; para defectos importantes, busca asesoramiento de un abogado. Recuerda además el plazo que fija la ley: dispones de 2 años para reclamar desde que el daño se manifiesta. No dejes dormir la reclamación.
Escala siempre por orden: recordatorio escrito, burofax, reclamación formal. Cada paso deja rastro documental y demuestra tu buena fe, algo que los jueces valoran si el asunto acaba en los tribunales.
Cuándo un defecto deja de ser un «repaso»

No todo lo que aparece tras una obra es un remate menor. Hay señales que indican un problema de mayor calado y que merecen tratamiento aparte: humedades recurrentes, condensaciones generalizadas, fisuras que crecen o que siguen líneas estructurales, suelos que ceden. Estos defectos no van en la lista de repasos como un rodapié suelto: afectan a la habitabilidad o a la estructura, y están cubiertos por las garantías de 3 y 10 años de la LOE respectivamente, con sus propias vías de reclamación (incluido el seguro decenal en los daños estructurales).
Ante cualquiera de estas señales, documenta igual que siempre (fotos con fecha, seguimiento de la evolución) pero añade un paso: consulta con un arquitecto técnico independiente. Su informe determinará la causa y la gravedad, y orientará la reclamación por el cauce correcto. Tienes el detalle completo de qué cubre cada plazo en nuestro artículo sobre garantías legales al construir una vivienda en España.
Un apunte desde la experiencia: la cantidad de repasos dice mucho del sistema constructivo y del control de calidad de la empresa. En la construcción industrializada, como los módulos con estructura metálica que fabricamos en Spaciox, buena parte de la vivienda se ejecuta y verifica en taller antes de llegar a la parcela, lo que reduce de forma notable los remates típicos de la obra tradicional. La lista de repasos sigue haciéndose igual —es un derecho del cliente y una buena práctica—, pero suele ser bastante más corta.
Preguntas frecuentes sobre la lista de repasos de obra
¿Existe un modelo oficial de lista de repasos?
No hay un modelo oficial obligatorio: vale cualquier documento que identifique la obra, describa los defectos, fije plazos y esté firmado por ambas partes. La tabla de este artículo cumple todos los requisitos y puedes adaptarla libremente.
¿La empresa puede negarse a firmar mi lista de repasos?
Puede discutir puntos concretos, pero negarse en bloque a documentar los defectos es una mala señal. En ese caso, envía tú la lista por burofax dejando constancia de la fecha. La negativa a firmar no elimina tus garantías legales: los defectos de acabado siguen cubiertos durante el primer año desde la recepción.
¿Cuántos repasos son «normales» en una obra?
Depende del tamaño y del sistema constructivo, y no hay una cifra estándar. Los profesionales del sector coinciden en que lo relevante no es tanto el número como la naturaleza: muchos remates menores de acabado entran dentro de lo esperable; defectos repetidos en instalaciones o cerramientos apuntan a un problema de control de calidad.
¿Puedo retener parte del pago hasta que se corrijan los repasos?
Solo si el contrato lo prevé (algunos contratos de obra incluyen una retención final, habitualmente en torno al 5%, liberada al completar los remates). Si tu contrato no lo recoge, no retengas pagos por tu cuenta sin asesorarte antes: podrías incurrir en incumplimiento. Es uno de esos puntos que conviene negociar antes de firmar el contrato de obra, no después.
Una lista de repasos bien hecha convierte el final de la obra en lo que debe ser: un trámite ordenado con fechas y responsables, no una batalla de llamadas sin respuesta. Dedícale una tarde, documenta con método y exige por escrito. Y si estás eligiendo empresa para tu proyecto, pregunta cómo gestionan los repasos antes de firmar: la respuesta te dirá mucho de cómo trabajan. En Spaciox te la damos con gusto, con el procedimiento por escrito y sin letra pequeña.



